Este apartamento nace de una cuidada intervención inspirada en la arquitectura vernácula del Mediterráneo, integrándose con naturalidad en una parcela privada rodeada por un jardín consolidado de más de 45 años.
La piscina, el porche y la amplia terraza, todos ellos de uso exclusivo, crean un entorno sereno pensado para disfrutar del clima, la luz y el ritmo pausado de Dénia.
El alojamiento ocupa la planta superior de una vivienda independiente, completamente privada y sin residentes, garantizando tranquilidad e intimidad durante toda la estancia.
Aquí las vacaciones se viven también al aire libre. Comienza el día con un desayuno en el jardín, frente a la piscina y rodeado de vegetación. Al caer la tarde, la terraza se convierte en un mirador privilegiado desde el que contemplar cómo el cielo se tiñe de tonos malvas tras las palmeras y la silueta de la sierra de Segària. Y, cuando anochece, el porche invita a disfrutar de largas cenas al aire libre, con la iluminación del muro de piedra y el reflejo de la piscina creando una atmósfera cálida y relajante.
Situado en la falda del Montgó, en una tranquila zona residencial, se encuentra a solo ocho minutos en coche de las playas y del centro histórico de Dénia. Una ubicación perfecta para alternar el descanso con la gastronomía, el mar, las calas y los numerosos rincones que ofrece la ciudad y su entorno.
Por sus características, su privacidad y la calidad de sus espacios exteriores, es un alojamiento especialmente pensado para quienes desean disfrutar de una estancia pausada, cómoda y auténtica, siendo ideal para vacaciones de más de diez días.
